11th Mar 2008

  1. Sign in
    1. El hombre es un ser social, de eso no hay duda. Quizá la definición más conocida de ser humanos que trascendió es la de Aristóteles, acerca de que el hombre es un “animal racional”. ¿Pero por qué no simplemente animal? En principio el hombre sí tiene rasgos animales. Biológicamente hablando, las células que lo componen son células animales, y la estructura (morfología) y funcionamientos (fisiología) de nuestro organismo sigue los lineamientos de los animales más evolucionados: los mamíferos (aquellos animales que poseen glándulas mamarias) Sin embargo, tres millones de años de evolución humana se encargó de marcar una diferencia crucial entre el [i]Homo Sapiens[/i] (de la familia de los [i]homínidos[/i]) y el resto de los mamíferos. Y esta diferencia está dada justamente por la palabra [i]Sapiens[/i], que significa raciocinio, conocimiento. La diferencia entre un animal y un animal racional está en su cerebro. El cerebro humano se desarrolló más que cualquier otro órgano homínido. Para empezar, nuestro cerebro no tiene ninguna parte distinta ni ninguna cavidad nueva con relación al de un perro; sólo que ciertas partes del nuestro son proporcionalmente más grande. Principalmente la [i]corteza prefrontal[/i] (a la altura de la frente), donde se concentran las mayor de las actividades que involucran el razonamiento, entre ellos el pensamiento abstracto (que nos permite forjar un lenguaje y un sistema de símbolos que luego llevarían a la formación de idiomas y de las matemáticas). La mayor parte de las capacidades “racionales” del hombre son adquiridas; es decir, no nace con ellas pero sí con la capacidad de aprenderlas. Como su cerebro es su principal arma de ataque y defensa, el bebé recién nacido se encuentra “desprotegido”. Este es el fundamento biológico de que el hombre sea un ser social: la familia sería una agrupación cuyo objetivo es proteger al recién nacido y enseñarle sus “capacidades”. La complejidad de los vínculos interpersonales que conlleva a la formación de una familia, a la vez, desarrolla aún más nuestro cerebro. Ahí el hombre descubrió las ventajas del agruparse: cazar en grupo es mejor que solo, cuidar a los niños en grupo es mejor que solo. De esta manera, las familias se fueron agrupando en pequeñas comunidades. En este nivel, no solo las relaciones se complejizan sino que se debe establecer un orden: crear normas; establecer una forma de control (quiénes realizan qué tareas, dando origen al concepto de clase); y, quizá lo más destacable, buscar una forma de comunicarse y transmitir el conocimiento (un lenguaje). De esta manera, el hecho de que el hombre sea un ser [i]social[/i] y un ser [i]racional[/i] se retroalimentan entre sí: lo racional posibilita la comunicación y el intercambio en lo social; y esto último, a su vez, crea nuevas y más complejas situaciones e interacciones que sirven como un ejercicio para lo racional. ¿Una prueba de todo esto? Ahí va… A menudo los científicos buscan inteligencia en animales investigando sus sistemas digestivos… ¡¿Y esto?! Bueno, es muy simple: el cerebro es un órgano que demanda muchos nutrientes, cuesta mucho mantener a un cerebro. En principio la dieta dice mucho de la capacidad de razonamiento de una especie: los vegetales no pueden satisfacer las demandas del todo, así que por lo menos tendrían que ser carnívoros para tener un cerebro mínimamente desarrollado. Por eso en una etapa primera de su desarrollo, el ser humano fue herbívoro y luego pasó a ser omnívoro. ¿Y qué pasa si esta demanda no se satisface? Bueno, el cerebro empieza a ordenar la “destrucción” de otras células del cuerpo para alimentarse de ellas. Una vez se dijo “todos los demás órganos existen para mantener al cerebro en sus funciones”. Los primeros órganos en autoconsumirse serían los del sistema digestivo (es lo que pasaría en un caso extremo de desnutrición). Así que un sistema digestivo más grande sería seleccionado naturalmente para mantener a un cerebro con mayor exigencia. Y, proporcionalmente, gracias a nuestro largo intestino delgado, nuestro sistema digestivo es el más grande; lo que da la pauta que nuestro cerebro es más exigente que otros, pues está más desarrollado. Esta es una pequeña reseña sobre la evolución del cerebro humano, el cual hoy en día es la principal arma evolutiva del hombre, y la que mejor resultados ha dado entre la naturaleza. -Carlitos.-

More from animalracional

  1. 8animalracional
  2. 14animalracional
  3. 13animalracional
  4. 4animalracional
  5. 7animalracional
  6. 6animalracional
  7. 22animalracional
  8. 21animalracional
  9. 18animalracional
  10. 16animalracional
  11. 15animalracional
  12. 14animalracional
  13. 13animalracional
  14. 12animalracional
  15. 11animalracional