27th Feb 2010

  1. Sign in
    1. Siempre he podido vivir haciendo lo que me gusta

      Lleva cuatro años de constantes viajes entre Buenos Aires y Santiago para conciliar su rol de madre con su trabajo como conductora de un programa en Radio Concierto, donde desarrolla su faceta artística y de comunicadora. En Argentina vive en una enorme casa con sus hijos Lisa y Benito, a quienes quiere criar felices y evitarles el dolor de vivir lejos de su padre, el rockero Gustavo Cerati. "Nada me gusta más que mis hijos tengan una súper buena relación con Gustavo, que lo sientan presente, que lo abracen y que lo vean todo el tiempo que puedan", comenta esta mujer que recuerda sin rencores su matrimonio con el ex líder de Soda Stereo. "Si me complicara por eso, sería renegar de mi vida, de cosas que fueron lindas, de momentos donde hubo puro amor, de haber tenido dos hijos maravillosos. Hacer eso no es entender la vida".

      Relajo y sinceridad. Esas son las dos características que mejor describen a la actual Cecilia Amenábar. Resaltar su sonrisa dulce, su figura de modelo y su ondera vida antes y después de su matrimonio con Gustavo Cerati son tópicos que siempre se repiten cuando hay que hablar de ella. Los otros dos detalles, en cambio, retratan mejor la nueva personalidad de esta mujer que en los '90 fue la musa de la vanguardia chilena y que luego de su bullada separación del rockero argentino supo rearmarse y encontrar su camino. En ese tránsito el relajo le sirvió para afrontar la ansiedad periodística por conocer todos los detalles de su relación con el cantante argentino, mientras que la sinceridad es su mejor arma para detener en seco con las consultas respecto del tema. "Ya han pasado cinco años. No entiendo cuál es el interés, en su momento fue duro, pero ahora los dos estamos bien y nos llevamos bien. Así de simple".

      Cecilia es una mujer que viene de vuelta. A los 34 años ha tenido una vida casi de teleserie. Modelo a los 17 años; musa de videos musicales y bailarina de las fiestas Spandex a los19; esposa de un rockero súper estrella y madre a los 21; madre a los 22 y separada luego de una década de matrimonio a los 30, esta mujer de mirada tranquila se autoproclama una privilegiada y asegura que su regla básica sólo es hacer lo que realmente le interesa. "Siempre he podido vivir haciendo lo que me gusta", comenta orgullosa mientras se acomoda en el estudio radial donde se realiza la entrevista, y donde pasará toda una semana grabando el programa musical que anima desde hace cuatro años en Radio Concierto.

      Para realizar este trabajo, durante todos estos años ha vivido volando entre Santiago y Buenos Aires. Además de tener la doble misión de conciliar sus múltiples actividades con su rol de madre de dos hijos: Lisa, una pequeña de 8 años, y Benito, un preadolescente de 13. "Durante todo este tiempo aprendí a dividirme entre las dos ciudades que adoro. Por mis hijos paso un 80 por ciento del año en Argentina y por mis intereses personales un 20 por ciento en Chile".

      Pero los intereses profesionales y artísticos también ocupan su espacio al otro lado de la cordillera. En Argentina está embarcada en la producción de un programa televisivo de música que estrenará a fin de año. Algo que ya había probado en Chile cuando condujo Revólver con Daniela Benavente, y que luego repitió en un canal cultural argentino con Nmm (Ene milímetros), un programa dedicado a la fotografía que cosechó muy buenas críticas.

      - ¿Cómo has aprendido a combinar tu doble rol?

      - Mi secreto es ser una madre relajada, pero exigente. Quiero que los dos sean completamente felices y trato de ser un cable a tierra, para que no se crean el cuento de los niñitos VIP. Quiero que crezcan emocionalmente, que sepan demostrar sus afectos, que no se salten ninguna etapa y que sean libres para elegir con inteligencia sus intereses.

      - ¿Ha sido muy difícil cumplir con esa tarea?

      - En cierto sentido sí, porque teniendo un papá que es famoso las cosas se complican. No es que vivan rodeados de paparazzis o con guardias de seguridad, pero no son como cualquier otro niño. Igual siempre hay flashes y no quiero que se críen como miniestrellas y pierdan el sentido básico de las cosas.

      - ¿Supongo que todo se complica cuando se trata de niños en la prepubertad?

      - Mira, estoy que voy al terapeuta. No... es broma, pero ser madre de dos preadolescentes es un trabajo duro, especialmente cuando se trata de una mamá joven como yo. José Benito ya está en séptimo grado y ya entró en una etapa complicada en la que tengo que hablar de temas difíciles como la sexualidad. Sé que tengo que hablarle del sida, del condón y de que tiene que tener cuidado, pero todavía no encuentro el momento adecuado, pero creo que pronto voy a organizar una charla conjunta con Gustavo, para aclarar todas sus dudas. Igual no quiero acelerar las cosas, porque Benito, al igual que Lisa, son niños más soñadores. Eso lo noto cuando los comparo con sus otros primos chilenos.

More from bocanada_12

  1. 29bocanada_12
  2. 17bocanada_12
  3. 15bocanada_12
  4. 13bocanada_12
  5. 11bocanada_12
  6. 27bocanada_12
  7. 25bocanada_12
  8. 18bocanada_12
  9. 8bocanada_12
  10. 6bocanada_12
  11. 27bocanada_12
  12. 23bocanada_12
  13. 19bocanada_12
  14. 15bocanada_12
  15. 14bocanada_12
  16. 13bocanada_12
  17. 10bocanada_12
  18. 7bocanada_12
  19. 6bocanada_12
  20. 3bocanada_12
  21. 2bocanada_12
  22. 29bocanada_12
  23. 28bocanada_12