15th Mar 2009

  1. Sign in
    1. Juampi vs. La Cucaracha!

      Estaba tranquilamente jugando al Wow, cuando, de reojo, percibí un rápido movimiento de algún ente pequeño.. Bueno no tan pequeño en realidad.. Me paralicé unos minutos, pues estaba en patas, y sí, soy medio puto con la cucarachas.. No, a mi dejame de joder.. Bueno cuando reaccioné salté hasta el armario en busca de municiones, pero el único aerosol que había era un desodorante de ambientes de frutilla, de mala calidad, por cierto, y creo que vencido (si es que esas cosas se pueden vencer). Empecé a buscar en mi base de datos de series y películas alguna ingeniosa idea que haya visto en algún lado.. En seguida, a pesar de que mi cerebro funcionaba toscamente a causa del terror del que era presa, se me vino la típica idea de usar dicho artefacto en combinación con un dispositivo conformado por una mecha impregnada de bencina que se prende al producirse en él una chispa por el roce de una piedra con una rueda pequeña de acero (o "encendedor"), para obtener, así, un Lanzallamas! Armado de valor, con mis dos gadgets en mano, salte hacia su escondrijo, aterricé con postura heroica al tiempo que disponía mi armamento correspondientemente para su correcto funcionamiento (Cara, lejos, con los ojos cerrados y mueca estúpida, mano temblorosa sosteniendo lata con fragancia de fresa (se ha verificado que la salida del gas no apunta hacia el rostro del accionante), mano transpirosa (¿?) sosteniendo el "encendedor", y mas allá mi archienemiga). Entonces accioné el genial mecanismo al grito de: ¡MUERE PUMA!*... Sucedió todo muy rápido. El valiente insecto abandonó su escondite, enfrentándome. Yo, seguro bajo la protección de mi instrumento escupe-llamas, tarde varias fracciones de segundo en caer en la cuenta de que era obvio que tras haber estado guardado tanto tiempo, la mini-garrafa contenía solo un eructo de perfume, el cual produjo algo parecido a ese chiste idiota de quemar un pedo. Juro que vi sonreír a esa maldita cucaracha, mientras que con una mortal hacia atrás, volvía a un lugar seguro fuera del alcance de la Bestia.
      Analice los datos obtenidos en mi peligrosamente cercano encuentro. Habiendo visto el tamaño del ser al que me enfrentaba, pude calcular aproximadamente la cantidad de jugo que despediría si fuese aplastado. Deseche esa alternativa inmediatamente, pero de igual forma me calcé unos borcegos que convenientemente tenía a mi alcance, solo para proteger mis extremidades. Pasaron los minutos y luego las horas. Yo, inmóvil y acalambrado observaba todos los movimientos de mi contrincante, esperando que este entrase en confianza. No quería que me percibiera, para así no intervenir hasta el momento propicio y entonces actuar procurando establecer el menor contacto físico con la abominación. Tenía un plan. Había calculado meticulosamente las trayectorias, teniendo en cuenta la resistencia del aire. Pero ya mi cuerpo me abandonaba, pensé que se me agotaban las fuerzas.
      Fue en ese momento que el hexápodo emprendió una pequeña expedición de reconocimiento por la cocina.. Se acercaba poco a poco, dando rodeos, hasta que al fin lo hizo. En su caminata intersectó la recta que unía la punta de mi borcego con la rendija abierta de la puerta de calle. Como un relámpago me precipité sobre ella, propinandole una patada (si, muchachos, una patada bien puesta así que imaginen la masa de la blattodea) que la despidio asi, hacia afuera de los confines de mi Reino, digo de mi departamento.. (Bueno che, me emocioné...Dejenme vivir, loco!). Con el mismo impulso que había adquirido me abalancé sobre la puerta, cerrándola, y estableciendo así una barrera que me separase de aquel demonio corredor...
      Esto fue hace algunos años (bueno, fue ayer), y desde entonces me guarezco en mi residencia temeroso de encontrarla vigilante si me atrevo a intentar escapar de mi arresto domiciliario. No he podido establecer contacto alguno con otros humanos, ya que mis vecinos al no bancarme, no hacen caso de mis constantes pedidos de auxilio (debe ser por escuchar SlipKnot a fondo a las 5 a.m.), dentro de mi casa no se consigue enganchar nada de señal con mi estúpido aparato celular, y encima la garcha del messenger no anda.. En el chat del Wow, no puedo pedir ayuda, ya que allí soy conocido como "Urzuruk, Martillo de Reyes", y no les puedo confesar mi situación...
      Recién hoy se me ocurrió esta forma, así que si alguien lee esto por favor manden a mi domicilio (Diag 74 N 1570 PB - La Plata - Argentina) un móvil policial, a Rambo, o de ultima a Oggy, para que la haga entrar en razón.. Les estaré por siempre agradecido.

      Juampi Sánchez Magariños

More from rken

  1. 15rken
  2. 9rken
  3. 7rken
  4. 6rken
  5. 25rken
  6. 16rken
  7. 14rken
  8. 11rken
  9. 21rken
  10. 2rken
  11. 13rken
  12. 25rken
  13. 4rken
  14. 15rken